La cocina de casa
La Cocina Marenga es la cocina marinera tradicional de Málaga. Eso es lo que es y nada más. La que siempre fue y sigue siendo. Producto de copo y rebalaje -redes y arena- y de jábega y traíña, que los pescadores faenaban en sus litorales mediterráneos.
"Cocina nacida de manos de mujeres en cocinas de carbón de sus casamatas a pie de playa -piedra y arena"

La cocina de Las Palmeras
Nuestra cocina es el refinamiento de la Cocina Marenga tradicional. El afinamiento de la cocina familiar de la casa. Es cocina marinera malagueña muy cuidada. Y se llega a ella por la sublimación de su recetario popular que, desde antaño, domina y aplica a la perfección nuestra Jefa de Cocina: Rocío Murillo, con más de 30 años de experiencia.
Nada más…y nada menos.
Nuestra identidad y diferenciación consiste, por tanto, en reinterpretar esa cocina poniendo el mayor cuidado en todo el proceso para tratar de alcanzar la exquisitez:
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Dotar la cocina de las instalaciones adecuadas.
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Aplicación de los conocimientos y técnicas de la mejor cocina actual.
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Dotarla de suficiente y cualificado equipo de cocina.
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Extremar la exactitud de los tiempos de cocción.
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Reducir el uso de ingredientes que antaño se aplicaron en exceso, como el ajo, el perejil y también el aceite.
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Usar ingredientes complementarios de primera calidad como harina, AOVE, sal, etc
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Pulcritud en la limpieza del pescado y demás productos.
Somos lo que somos
de malagueña condición
de la cocina de marengas mujeres
sacamos a la mar sus placeres
sardinita y boquerón


¿Qué es la cocina marenga?
La Cocina Marenga es la cocina marinera tradicional de Málaga. Eso es lo que es y nada más. La que siempre fue y sigue siendo.
Producto de copo y rebalaje -redes y arena- y de jábega y traíña, que los pescadores faenaban en sus litorales mediterráneos.
Cocina nacida de manos de mujeres en cocinas de carbón de sus casamatas a pie de playa -piedra y arena-. Cocina a base de calentar sopas de mar y en blancos de papa y cebolla, de sorber caldillo de pintarroja y sopear amarillas cazuelas de fideos y arroces. Y de ahí a las frescas sopas del verano, del frío al calor y viceversa. Y de mientras, del afamado gazpachuelo.
Es la cocina de la dorada fritura, limpia y seca, de platos llenos de emborrizados pescaítos amontonaos -harina y arena-, de boquerones en vinagre, de coquinas y chirlas salteadas -conchas y arena-. Comida de merendero, de camisa y pantalón arremangao y pies desnudos -piel y arena-.
Y en fiestas de guardar, sin platos ni ná, de amoragar sardinas con sal mediante el arte de espetar -fuego y arena-.
¡Siempre arena!














